martes, 28 de febrero de 2012

Sobre el Centro Regional de Formación del Profesorado de Castilla-La Mancha

El Diario Oficial de Castilla-La Mancha publica hoy el Decreto por el que se crea el Centro Regional de Formación del Profesorado, se regula el nuevo modelo de formación del profesorado y se fulmina en consecuencia la actual red de centros de profesores. El nuevo modelo se justifica por la situación económica de la región y el auge de las nuevas tecnologías, que permite un mayor acceso a la formación y, por tanto, una simplificación de la red actual.

Centro Regional de Formación de Profesorado

La suma de ambos argumentos parece tener suficiente peso para justificar esta medida. Sin embargo, tras leer el Decreto 59/2012 me queda la sensación de que no se va a aprovechar suficientemente la oportunidad que supone esta crisis (entiéndase cambio). El nuevo modelo de formación del profesorado se desarrollará en tres niveles:

1. El Centro regional de formación del profesorado, con sede en Toledo, concretamente en la Escuela de Administración Regional, lo cual está bien porque se le dará uso a una de esos delirios megalómanos e infrautilizados que pueblan el Polígono de la capital.
2. Una unidad de formación en los servicios periféricos en cada provincia.
3. Un coordinador de formación en cada centro educativo de la región.

Este diseño en cascada pinta bien si se consigue que haya fluidez y bidireccionalidad y no se queda en mera correa de transmisión. Está por ver la dotación de personal y de recursos del centro regional y de la unidad provincial. Me parece interesante la figura del coordinador de formación en cada centro, pero habrá que ver cómo se potencia y reconoce esa función.

Vayamos por partes. La finalidad y los objetivos del Centro regional son una colección de vaguedades y buenas intenciones que repiten palabras como calidad, formación, tecnología, mejora, necesidades, recursos,... La estructura crea dos áreas, a mi juicio, demasiado imprecisas y transversales: Formación del profesorado en red y Recursos digitales e innovación. Ojo. El puesto de director se cubrirá por libre designación. Indudablemente, esto persigue no convertir al nuevo centro en una herramienta de adoctrinamiento (nótese la ironía).

La unidades de formación provinciales tendrán un carácter mayormente burocrático, de gestión, coordinación, registro y enlace entre centros educativos y el Centro regional de formación del profesorado. Luego tenemos al coordinador de formación de centro, que básicamente se ocupará de elevar las demandas de formación del profesorado y coordinar las diferentes actividades de formación que se lleven a cabo. Me suena como muy administrativo y enconsertado.

Se habla de crear diferentes modalidades de formación, pero no se concreta nada. Se habla de grupos de trabajo regionales, pero no de grupos de trabajo en los centros; no dice nada de seminarios, proyectos de innovación,... Lo que si deja claro es que vamos a licenciarnos en Moodle: formación on-line por un tubo.

Y luego está lo de la orientación. ¿Qué pasa con la orientación? Pues eso digo yo. Ni una palabra sobre ella. Nada sobre nuestro papel en los centros como asesores, nada sobre la formación específica de los orientadores, nada sobre la coordinación de zona en orientación (función que hasta ahora desempeñaban los CEP),... Nada.

Ayer estuve en el Centro de Profesores de Tarancón. Las habitaciones vacías proyectaban una imagen realmente desoladora. De verdad que quiero creer en este nuevo modelo. Quiero creer que nace con la intención de optimizar y mejorar lo que hay. Pero las formas y los tiempos han sido tan torpes y el contenido del decreto es tan vago, que no encuentro asideros para el optimismo. ¡Suerte!

viernes, 24 de febrero de 2012

Protocolo de coordinación TDAH

Hace mucho tiempo que pienso que existe un grave problema de coordinación y colaboración entre servicios educativos y servicios sanitarios que atienden a alumnos con algún tipo de trastorno, como es el caso del TDAH. Detección, diagnóstico y tratamiento van cada uno por su lado en cada uno de estos sectores. Más allá de la buena voluntad individual de algunos médicos y orientadores no existe un mínimo protocolo de coordinación. Al menos así en ocurre en Castilla-La Mancha.

Se ve que en en otros lugares se van dando cuenta de la importancia de esta coordinación y se han puesto manos a la obra. La Junta de Castilla y León ha creado un protocolo de coordinación y lo ha publicado en esta guía, que he descubierto en el 'scoop.it' Orientación y Convivencia y que me permito compartir aquí:


La guía presenta el protocolo y ofrece modelos de informes de derivación, cuestionarios para el diagnóstico o aclaración de términos. Soy consciente de que es pedir demasiado a nuestra administración educativa, más preocupada actualmente por dónde ahorrar que por cómo mejorar, que se ponga a tareas como esta de la coordinación institucional. Por lo pronto, vía cierra de CEP, fulminan de hecho el Plan de Orientación de Zona, la única herramienta -más o menos eficaz- de coordinación que teníamos los orientadores. Estaría bien que la Consejería de Educación de CLM mirara más a Castilla y León que a Madrid a la hora de planificar su política educativa. Todos ganaríamos. También los niños con TDAH. 

jueves, 9 de febrero de 2012

Evaluación interna con formularios de Google Docs

La teoría dice que la evaluación interna es un factor de calidad y una herramienta esencial para la mejora de calidad de las instituciones y los procesos educativos. Todos los centros tenemos nuestros planes de evaluación interna, con sus dimensiones, sus indicadores y tal y tal. La práctica dice que, salvo los centros que cuentan con un programa de gestión de calidad con sus auditorías y sus procedimientos y sus mil papeles, la evaluación interna se acaba convirtiendo en un "relléname estos cuestionarios que hay que hacer lo de la evaluación" y que tienen poca incidencia real en la mejora de la práctica educativa.

Perdón por lo burdo del diagnóstico, pero creo que se asemeja bastante a la realidad. También creo que parte del problema se debe a la falta de herramientas y recursos técnicos que acorten la distancia entre el propósito inicial y un resultado final efectivo. En muchos casos, los directores acuden a los orientadores para elaborar algún cuestionario o procesar los datos. La cosa se convierte en un proceso algo tedioso y poco agradecido. Pues bien, directores y orientadores, ¡Google ha venido en nuestro rescate con los formularios de Google Docs! Los presento rápidamente a quien no tenga el gusto.



Doy por sabido que Google Docs permite crear, editar y compartir documentos on-line. Una de sus múltiples herramientas es la de los Formularios. Básicamente permite crear un formulario, insertarlo en una web o enviarlo por correo electrónico a quienes tengan que contestarlo y procesar los datos en una hoja de cálculo que va emparejada al documento. Traduciéndolo al asunto de la evaluación interna, con un formulario de Google Docs nos ahorramos hacer el temido cuestionario sobre tal o cual dimensión del plan de evaluación interna, tener que repartirlo, recogerlo, crear la hoja de cálculo para procesar los datos e introducir en ella las respuestas. Ahorramos en papel, tiempo y esfuerzo. El único requisito es tener una cuenta de Google para quien crea y edita el formulario, no para quien tenga que contestarlo.

El proceso básicamente, sería el siguiente. Accedemos a Google Docs y le damos a Crear>Formulario.


Automáticamente se crea una hoja de cálculo y se abre esta ventana en la que crea y edita el formulario:

Aquí se indica el nombre del cuestionario, se pueden añadir secciones y las preguntas, que pueden ser de diversos tipos. Se puede editar las opciones de respuesta o añadir texto de ayuda. Se pueden añadir tantas secciones y preguntas como sean necesarias. En la parte superior aparecen las opciones para publicar o enviar el formulario, ver los resultados o acceder a un resumen con gráficos. El resultado es este:

Un cuestionario que se puede insertar en una web o enviar por correo electrónico y que se contesta de forma sencilla e intuitiva.

Cada vez que alguien emita una respuesta, ésta se graba automáticamente en la Hoja de cálculo que va asociada al formulario. Ahí se pueden procesar esos datos, acceder al formulario para modificarlo, publicarlo o acceder al resumen.




En la imagen inferior se ve la Hoja de cálculo con algunas respuestas ya emitidas y las diferentes opciones para el formulario asociado.



A los más TIC-escépticos les animo a probar. Las TIC se venden solas cuando solucionan problemas y reducen costes. Es fácil con un poco de manejo y resulta realmente útil. Aquí propongo usar los formularios de Google Docs para los cuestionarios de evaluación interna del centro educativo, pero con un poco de manejo, se descubren muchísimas más posibilidades en otros ámbitos de la práctica educativa.


Para más y mejor información, recomiendo echar un vistazo al blog de @antonio_garrido, gurú manchego en esto de las TIC y educación o a la propia página de ayuda de Google Docs. ¡Suerte!