Me gusta leer

Me gusta leer. Leo poco porque el día no me da para más, pero intento que lo poco o mucho que lea me aporte algo. Por eso abro esta página en mi blog. Aquí voy a ir escribiendo algo sobre cada libro que finalice. El objetivo es que me sirva para saborear el poso que cada lectura me deja. Si de paso, alguien se encuentra esta página y siente curiosidad por alguno de los libros que he leído, pues mejor. Es la red.

La pantalla también me da para muchas lecturas. Más breves y directas, a veces en diagonal, otras en profundidad, según su interés. Para compartir esas está Twitter o Scoop.it. Aquí escribiré sobre libros. Leer libros en la era de los 140 caracteres es casi un ejercicio contracultural. Pero leer libros permite recrearte. Esos personajes o esas ideas te acompañan durante semanas y se convierte en compañeros de camino. Al final algo de ellos queda en ti. Eso, justo eso, es lo que quiero plasmar en esta página. A ver si me sale.

D. J. Siegel, T. P. Bryson, El cerebro del niño
Lectura muy recomendable para alumbrar algo de entendimiento sobre cómo funciona el cerebro humano, en general, y el de los niños en particular. Libro muy didáctico y con potentes claves educativas para padres y educadores. Yo, personalmente, he cambiado con éxito algunas prácticas educativas tras su lectura.

J. Steinbeck. Las uvas de la ira
Sobrecogedora historia sobre la esperanza y la lucha, que muestra la cara más dura de la naturaleza humana. Una historia de hace un siglo pero tremendamente actual en un momento en el que vemos a miles y miles de personas arriesgar su vida en un viaje incierto hacia un futuro soñado.








R. Sharma. El líder que no tenía cargo
Leí varias recomendaciones sobre este libro. Por eso no lo abandondé. Brutal decepción. Solo descubrí una idea (muy interesante, eso sí) que se repite en bucle a lo largo de una tediosa y artificial historia (¿fábula?). Me vuelvo a la literatura.

I. Allende. La casa de los espíritus
Era uno de esos libros que tenía en mi lista "Algún día tengo que leerlo". Era un acierto seguro y ciertamente ha merecido la pena, pese a no ser lo que esperaba. La tenía por una obra en la línea del realismo mágico de García Marquez y, aunque algo hay de eso, la historia familiar es un recurso para narrar de forma descarnada lo más cruel de la realidad sociopolítica de un pueblo que sufre y lucha.

R. Gerver. Crear hoy la escuela del mañana
Creo que he llegado tarde a este libro. La propuesta pedagógica de Gerver ha ido deslizándose en los últimos años por medio de artículos, blogs, tuits o conferencias del universo de la innovación educativa. Que yo haya llegado tarde no quita ni un ápice de valor a una obra que señala nítidamente lo que debería ser la educación de un futuro más próximo que lejano.

M. Prensky. Enseñar a nativos digitales
Me costó empezar porque no me apetecía leer sobre TIC, pero me lo regaló un buen amigo. Cuando lo abrí me sorprendió encontrar un libro sobre metodología. Prensky plantea la "coasociación" un modelo de aprendizaje para los aprendices del siglo XXI, nativos digitales. Hay aspectos discutibles y, en mi opinión, no remata bien, pero el planteamiento es atrevido y realmente innovador.
S. R.  Covey. Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
En proceso... Y será largo, porque este libro no se lee, más bien te lee él a ti y tarda lo que le da la gana.











J. Whitmore. Coaching. El método para mejorar el rendimiento de las peronas
En los últimos tiempos el coaching ha venido a mí. Y en torno a él me he encontrado muchas sospechas e ideas deformadas, así que decidí asomarme a una de las fuentes esenciales de esta disciplina. Y este libro me ha descubierto el auténtico valor de coaching como una herramienta muy potente para generar cambios y alcanzar metas, también en el ámbito educativo. Seguiré profundizando.


A. Rivière. IDEA: Inventario de espectro autista
Una obra esencial para comprender el autismo y los trastornos de espectro autista y para enfocar de forma adecuada la intervención educativa. La realidad me ha llevado hasta este libro para dejarlo encima de mi mesa de trabajo de forma casi permanente en ese incesante intento de comprender lo que hay detrás del velo.

D. Kahneman. Pensar rápido, pensar despacio.
El libro que ha cambiado mi forma de pensar. No mis valores, principios u opiniones, sino me forma de pensar en sentido estricto: de inferir, de analizar información, de sacar conclusiones, de generar expectativas, de dudar, de deducir,... Ahora soy más consciente de los sesgos y los atajos de mi pensamiento. Es una obra enorme, básica; esencial para todo aquel que se interesa por la psicología, la educación, la comunicación, la sociología y todo lo que tenga que ver con la complejidad del ser humano.

H. Mellvile. Moby Dick.
Me sorprende que este clásico esté considerado como una obra para jóvenes. Me parece una historia profunda, compleja y sombría que refleja los límites de la naturaleza humana, de la razón y de la ética. Supongo que haberlo leído a estas alturas y no de chaval me hará verlo de esta forma pero, de cualquier manera, su lectura resulta realmente impactante.

J. A. Marina. La educación del talento.
Yo esperaba un sesudo análisis sobre la naturaleza y desarrollo de la inteligencia humana. O tal vez el planteamiento detallado de un programa pedagógico para exprimir las capacidades de un niño brillante o una niña talentosa. Me sorprendió, sin embargo, que Marina se centrara en el papel determinante que juegan las emociones controlar la inteligencia generadora y dirigir la inteligencia ejecutiva, claves principales para desarrollar el talento de cada persona.

J. Cercas. Las leyes de la frontera
Las reseñas de este libro hablan de una historia de adolescentes viviendo al límite en la España de la transición. Es verdad. Pero la mirada de un orientador educativo ve en esta historia cómo sufrir acoso escolar puede centrifugar la vida de alguien y llevarlo a vivir experiencias que ni él mismo hubiera imaginado jamás. Si a eso le sumamos dosis de choque cultural, emociones extremas y verdades ocultas resulta una novela apasionante y desgarrada. Altamente recomendable.

H. Murakami. De qué hablo cuando hablo de correr.
Mi afición al running me ha llevado hasta este librito que habla de lo que pasa cuando uno corre. De lo que te pasa por dentro y de cómo eso se proyecta en todos los aspectos de tu vida. Correr tiene algo especial. Cuando corres pasas horas a solas contigo mismo, escuchándote, sufriendo, superándote. Murakami sabe exponer de forma brillante esta metáfora de la vida misma que es correr.

K. Robinson. El elemento.
Su lectura me resultó realmente inspiradora. Es una de esos libros que incendian tus creencias y tus hábitos. Cuando lo terminas sientes un deseo terrible de hacer las cosas de otra forma en esto de la educación.  Lo demás, ya lo escribí en esta entrada del blog. Lo recomiendo mucho a mis compañeros maestros.

G. Talese. Honrarás a tu padre.
Colar entre Sir Ken Robinson y J. A. Marina a una de las obras cumbre sobre la mafia puede resultar, cuanto menos, llamativo. Lo reconozco, pero también aprendí mucho con su lectura. Talese desvela los entresijos de un mundo opaco diseccionando valores, dilemas morales, emociones, creencias y, en definitiva, buceando en lo más profundo de la realidad humana.

J. A. Marina. Aprender a convivir.
O, mejor dicho, educar las emociones. Porque ese es el planteamiento central de esta obra de Marina, que es un puente entre su etapa más filosófica y la educativa de los últimos tiempos. No fundamenta la convivencia en las normas o en el pacto social, sino en las emociones: la confianza, la autoestima o la empatía.

E. Punset. Viaje al optimismo.
Un libro muy apropiado para ser leído, como así fue, en lo peor de la crisis. Punset plantea argumentos apoyados en certezas científicas para mirar al futuro con optimismo. El momento cumbre, según su planteamiento, de la evolución fue el paso de los seres unicelulares a los pluricelulares. Ese hito se produjo utilizando exclusivamente los recursos existentes. ¡Toma moraleja!

J. Orringer. El puente invisible.
La novela más bonita y que más me ha conmovido en mucho, mucho tiempo (tal vez siempre). La historia de un judío húngaro que intenta vivir su sueño en los años de la terrible Segunda Guerra Mundial. Narrada con una prosa exquisita, casi poética, y una cadencia que te atrapa y te transporta hasta el mismo corazón de sus protagonistas. Recomiendo intensamente su lectura.


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